Me deshago

Pantera feroz

Estaba en el borde, ¡ con el vértigo que tengo !

Esa sensación en el estómago, apenas un mareo dentro de la cabeza, ganas de vomitar …

Todo ésto por poner un pie en lo prohibido, no avanzo porque me perdería y entraría a la perdición dando tumbos y vomitada, no, así no quiero ir a ninguna parte.

Me gusta pensar que no salto al vacío, no es inseguridad, es madurez, dejar y comenzar es parte del camino, del avance y crecimiento.

Aunque no tenga un destino definido, quiero marcharme sin prisa, sin la emoción que se tiene al huir, prefiero que el palpitar me rompa el pecho cuando esté donde quiero estar, aunque aún no sepa dónde, a que me lo parta al salir de donde me encuentro.

Así que el pecado me guiña un ojo y yo le levanto una ceja, iré, pero con paso firme y oliendo como la reina de mi vida que soy.

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