Cuando el cielo no espera

Pantera feroz

Todo acaba ocurriendo de una forma similar.

Mucha información que se desordena en la cabeza, provoca ansiedad, desazón, inquietud.

Después rabia, pena, tiempos de espera, esperanza, pensamientos positivos, más espera…

Luego de nuevo el tormento, la desesperación, la angustia pues vuelvo a sentir la pérdida.

Se van ilusiones, parece que se escapa el pasado por un túnel de una sola dirección, quizás sea el que tiene una luz al fondo…

Otra vez tormenta, otra vez me pierdo en el llanto, pero contigo, escuchando tu voz, me quedo en tus pausas y todo está decidido.

Ahí viene la calma, con tus lágrimas y las mías, con te quiero s con el alma, me sosiega saber que te vas sabiéndote querido.

Mañana habrá otro adiós y así hasta el cielo.

Espérame allí.

Txindoki

Pantera feroz

Te veo todos los días, me gusta mirarte…
Acaba de caerte un rayo, tal vez hayas temblado como cuando nos pellizca el miedo.
El cielo avisa de agua y como parte de la tierra, admites la adversidad, tomaras lo que te aporte, dejarás pasar el tiempo, todo el tiempo, para seguir siendo quién eres, con las modificaciones que tengan que ocurrir, igual de perfecto, igual que siempre te vi, Txindoki.

No hay prisa

Pantera feroz, Recuerdos

Donde el tiempo escoge a su antojo la rapidez y la lentitud
nosotros deberíamos elegir la calma para tomarnos los minutos y ponerles un ritmo
no para sentirlos más intensamente, ni para dejarnos llevar por la prisa, si no tan solo para vivirlos y sentir que se están viviendo…
porque cúando pasa el tiempo, todos esos minutos vividos, son recuerdos…
si nos hemos quedado mucho tiempo en un momento de dolor, el recuerdo se convierte en tortura
si los hemos querido vivir muy intensamente, pasan a ser idílicos
Nada es tan bueno, ni es tan malo
Yo me quedo con los minutos vividos de toda mi vida, donde me he precipitado o me he quedado sufriendo demasiado rato…
He experimentado el cambio en el aprendizaje (y lo que me queda…) de que todo pasa por algo y sirve para mucho
El tiempo no es oro, es vida…
pero también hay otra vida y otro tiempo….

Nanas para mí cabeza

Sin categoría


Voy a cuidar la mente, porque es mi vehículo para llegar hasta mi energía, allá donde me encuentro hallo una intimidad, en la que los pensamientos toman la dimensión necesaria para que la comprensión sea total y la integración de su significado se produzca de forma equilibrada entre mis cuerpos mental, emocional y físico.
En el estado de introspección, los resultados parecen no importar, pues en el error está el acierto, es el camino de tropiezos el que me sirve de guía, en ese momento, que soy consciente de lo que soy, me emociono al sentir la grandeza de saber que no pasa nada, aún creyendo que está pasando algo terrible, mi alma me muestra que todo es necesario, pero que nada es determinante, que lo importante es tan solo aprender, reconocer y aceptar.
He llorado de forma física mientras sonreía en mi letargo, he asimilado y asumido que en esta vida seré tan imperfecta como necesite, abriré mis ojos hacía afuera, hacia mi y hacia dentro de mi, tenderé mi mano teniéndome en cuenta.
Me quiero, me respeto, me comprendo, me cuido y me permito.

Sin más quería decirte…

Pantera feroz

Una palabra puede serlo todo…

Tu palabra dentro de una frase me llevó a imaginar un mundo perfecto, esa misma en otro texto, con diferente tono, enterró las ilusiones construidas.

Jugué a las letras desordenadas para formar una palabra que le diese una tregua a mi mente cansada… y me salió “pandero”

Reí al recordar su significado, si, así me sentí como un pandero, usado por alguien que al golpearlo sentía placer al escuchar mis lamentos.

Recurro al dolor sentido para reconocer que las palabras no dañan, si no que hiere la intención que se ponen en ellas y el contexto en el que las coloquen.

Espejismo mágico

Pantera feroz

Hay un espejo mágico en ese espacio de nuestra mente, dónde nos muestra una realidad que idealizamos, que tal vez inventamos mientras nos leían aquellos cuentos de hadas y brujas.

Ahí comenzó una batalla a caballo desbocado entre lo lógico y lo mágico.

Los castillos que se desploman de un plumazo…

El primer ladrillazo te deja mirando hacia atrás, con los brazos en alto batiéndose entre ese primer polvo, qué de mágico no tenía nada.

Queriendo echar la culpa a alguien, buscando culpables  moviendo la cabeza de un lado a otro…

Ni yo fui nunca una princesa, ni mi boca supo a fresa.

Los espejos me sirven mucho más ahora, desde las ruinas de varios castillos.

Hoy miro hacia atrás y sonrió, hoy finjo mucho más sinceramente, y digo verdades cuando lo creo necesario para mí.

Y si…cada vez me importa menos esa magia.

La novia

A pollazo limpio

Merezco un novio poeta que me haga bailar las pecas cuándo me escriba cartas.

Mientras le pienso, plancho un vestido de novia ajado, pasado de moda

Espero a mi príncipe, sin pensar en mí corazón republicano

Invierto mis pensamientos en dibujar el mejor perfil, mientras envejezco descartando amantes

Creo que el sol es el hueco por dónde nos mira cupido e iluminado nos lanza la flecha acertada…

Pasó la vida en el descarte y la vida me descartó sin darme cuenta, sin haberla vivido

Yo que merezco un novio poeta, morí doblando el velo que nunca me coronó.

Las tripas

Pantera feroz

Cuando me sonríe siento mis tripas
Lo mismo pasa si noto su gesto triste
En las dos opciones puedo apreciar lo mismo cocinándose en mi estómago: La sensación de que voy a tener que salir corriendo al baño.
Algo se precipita disfrazado de positivismo.
Un pellizco que no quiere serlo.
No es malo sentir lo desagradable, es malo advertir la careta, lo solapado…
Es decepcionante observar un carnaval tan evidente y tener que callar.

Asesinato

Pantera feroz

Veo un cañón de perfil, retrocedo unos pasos…
Detrás del arma un individuo oculta sus lágrimas en la oscuridad de la noche.

Espero con el a la victima.
En silencio…
Su respiración y la mía se acompasan

Sus ojos fijos en el horizonte, mi mirada inquieta busca el objetivo…

En dos segundos ocurre todo
A un lado se enciende una farola, le tiemblan los labios pero no el pulso, dispara al suelo.

Noto el sabor de la pólvora, el estruendo rompe mis nervios…

El, se aleja dando la espalda, sin prisa…

Espero a que desaparezca, me acerco apresurada al lugar del disparo,
no encuentro un cadáver tendido en el suelo, solo un pequeño charco…¿ de qué?…

No es sangre
Toco con los dedos esa humedad, huelo y por último, llevada por una curiosidad absoluta, me acerco los dedos mojados a la boca….

Sabe a sal de llanto… Por primera vez pruebo la nostalgia, la rabia, la pena, las frustraciones de un hombre, que un día fue infeliz
Tanto… Que decidió matar a su sombra….