Espejismo mágico

Pantera feroz

Hay un espejo mágico en ese espacio de nuestra mente, dónde nos muestra una realidad que idealizamos, que tal vez inventamos mientras nos leían aquellos cuentos de hadas y brujas.

Ahí comenzó una batalla a caballo desbocado entre lo lógico y lo mágico.

Los castillos que se desploman de un plumazo…

El primer ladrillazo te deja mirando hacia atrás, con los brazos en alto batiéndose entre ese primer polvo, qué de mágico no tenía nada.

Queriendo echar la culpa a alguien, buscando culpables  moviendo la cabeza de un lado a otro…

Ni yo fui nunca una princesa, ni mi boca supo a fresa.

Los espejos me sirven mucho más ahora, desde las ruinas de varios castillos.

Hoy miro hacia atrás y sonrió, hoy finjo mucho más sinceramente, y digo verdades cuando lo creo necesario para mí.

Y si…cada vez me importa menos esa magia.

La novia

A pollazo limpio

Merezco un novio poeta que me haga bailar las pecas cuándo me escriba cartas.

Mientras le pienso, plancho un vestido de novia ajado, pasado de moda

Espero a mi príncipe, sin pensar en mí corazón republicano

Invierto mis pensamientos en dibujar el mejor perfil, mientras envejezco descartando amantes

Creo que el sol es el hueco por dónde nos mira cupido e iluminado nos lanza la flecha acertada…

Pasó la vida en el descarte y la vida me descartó sin darme cuenta, sin haberla vivido

Yo que merezco un novio poeta, morí doblando el velo que nunca me coronó.

Las tripas

Pantera feroz

Cuando me sonríe siento mis tripas
Lo mismo pasa si noto su gesto triste
En las dos opciones puedo apreciar lo mismo cocinándose en mi estómago: La sensación de que voy a tener que salir corriendo al baño.
Algo se precipita disfrazado de positivismo.
Un pellizco que no quiere serlo.
No es malo sentir lo desagradable, es malo advertir la careta, lo solapado…
Es decepcionante observar un carnaval tan evidente y tener que callar.

Asesinato

Pantera feroz

Veo un cañón de perfil, retrocedo unos pasos…
Detrás del arma un individuo oculta sus lágrimas en la oscuridad de la noche.

Espero con el a la victima.
En silencio…
Su respiración y la mía se acompasan

Sus ojos fijos en el horizonte, mi mirada inquieta busca el objetivo…

En dos segundos ocurre todo
A un lado se enciende una farola, le tiemblan los labios pero no el pulso, dispara al suelo.

Noto el sabor de la pólvora, el estruendo rompe mis nervios…

El, se aleja dando la espalda, sin prisa…

Espero a que desaparezca, me acerco apresurada al lugar del disparo,
no encuentro un cadáver tendido en el suelo, solo un pequeño charco…¿ de qué?…

No es sangre
Toco con los dedos esa humedad, huelo y por último, llevada por una curiosidad absoluta, me acerco los dedos mojados a la boca….

Sabe a sal de llanto… Por primera vez pruebo la nostalgia, la rabia, la pena, las frustraciones de un hombre, que un día fue infeliz
Tanto… Que decidió matar a su sombra….

Cierra los ojos

Pantera feroz

Hay huellas que no se dejan ver, se esconden en el fondo de unas pupilas
La cordura las disfraza de colores, para que no se distinga su origen
Pero en alguna mirada perdida asoma la señal…
Alguien que está mirando se contagia de melancolía, pues descubre lo oculto.

Pinta de rojo tu sonrisa, ponte un gran escote o una minifalda y no te mirarán a los ojos.
Nunca verán tus sombras, ni las luces de tus recuerdos
Si te los miran, cierralos, porque verían  una cicatriz que no quiere dejarse ver.

Una declaración de amor

Pantera feroz

De madrugada, llena de una noche con vacíos irrellenables, no hay conversación que sustituya tu ausencia, me.. duermo con caricias recordadas por mis dedos y me derramo pensando en besos… tus besos.

 

Respiré tu presencia entre litronas y adolescentes, yo, tan distinta a ellos, pero con su misma efervescencia. Se transparentaban las intenciones en los encuentros de nuestras miradas. Caricias fugaces que tocaban algo mas que piel y ponían los pelos del alma de gallina, en cada dedo posado, baile de sentidos al ritmo de corazones acelerados.
Gotas de sudor del recuerdo que calentaba aún más el ambiente… Si, fue un regalo la noche.

 

Me gustaría tenerte enfrente de espaldas a mi, jugar con tu pelo, besarte la nuca, dibujar con mis dedos en tu espalda, regalarte caricias sin sexo, solo ternura hasta caer dormidos, despertar enredada en ti.

 

En mis pausas o silencios quería decirte que te quiero en mis brazos, te extraño entre mis piernas, que necesito tus ojos clavados en los míos….

 

Con tu permiso: … No te buscaba, pero te encontré a la orilla de mis sentimientos, todos dejados al ir y venir del tiempo….  llegaste tú, sin darte cuenta los recogiste y  me los mostraste, hoy los estoy colocando con calma en su lugar, en mi corazón, donde TU  tienes tu sitio.

No quiero olvidarte, te echo de menos…