Los jueves

Lobo rosa

En los dos segundos que separan la cordura del descontrol supe de las sombras en dos segundos mira al suelo, no levantes los ojos no disfraces la mirada… solo han sido dos segundos

En los dos segundos que separan la cordura del descontrol
supe de las sombras en dos segundos
mira al suelo, no levantes los ojos
no disfraces la mirada…
solo han sido dos  segundos
 

Está esa esquina donde dobla la calle
cruza y lárgate
mira al suelo,no gires la cabeza
solo han sido dos segundos
 

Corres tan rápido como sabes y cuando te das cuenta

Tomas aire, miras atrás
no le ves, solo fueron dos segundos
tan solo dos
y me encuentro acelerada respirado su olor

me arrancaría la pérdida, si no recordase que las semanas se llenaban de jueves 
destrozaría el futuro, si no le sintiese tan parte del mío
mordería el recuerdo, si con cada dentellada no sintiese su sangre tan dulce
si no entendiese su locura como parte de mi cordura…
y mi cordura nuestro salvavidas
 

Dos segundos son poco tiempo para determinar un camino
mira la aquella calle, vuelve
desanda y no gires la cabeza

Hay tiempo de joderlo del todo
pero que no sea en dos segundos
 

Vive mirando de frente, poco te separa de la felicidad
está a la vuelta de la esquina,de donde saliste corriendo
todos los jueves de la vida están esperando
¿no los ves? 
no puedes tragar un adios
 

Me arranco la pérdida, porque te recuerdo en cada parpadeo.
Reconstruyo despacio lo que nunca tuvo que ser destruido
Aceptaré el recuerdo como parte de un camino, mientras beso el futuro.
Entenderé que el equilibrio trata de que ambos …
no nos perdamos en dos segundos.

Coopera con lo inevitable

Lobo rosa

Hoy pienso que la distancia física anuncia la despedida de un cuerpo, siempre es doloroso cuándo aunque esperándola no se desea.
No importa donde lleve la distancia a ese cuerpo, no importa el espacio donde resida, ni los kilómetros que nos separen
Hay un momento donde la memoria cuida el recuerdo y mima la ausencia alimenta la idealización del mismo, para que el tránsito se haga de una forma menos dramática
la aceptación depende del tiempo que empleemos en atrevernos a seguir dando pasos…
La perspectiva puede cambiar si no nos atascamos y vemos la parte positiva, el lado más puro
Nosotros mismos también un dia nos fuimos, para volver a otros y volver a irnos
Nadie se va absolutamente, no hay nadie que no vuelva de una manera u otra a cada uno de nosotros.
Decir adios no resulta tan dificil cuándo se integra la pérdida como parte de un aprendizaje, que por supuesto resulta duro, lento y doloroso.

El amor no muere nunca.

Tan puros como la virgen

Lobo rosa

Un día como hoy se vestían de fiesta, cada cual estrenando algo, todos los años se reunían para disfrutar de una cena y un baile.

Se llevaban un trozo de tradición daba igual a que restaurante y soltaban sus vivas a la virgen.

Siempre volvían contando cuanto habían disfrutado, lo que se habían reído.

Mi madre contaba con mucho cariño, como todos esperaban el momento en el que tío Antonio ( el de Felicita) cantase «el vino amargo» y recordaba los chistes de tío Leandro, las fantasías de tío Macario, las anécdotas de tío Servando con tío Antonio y tío Leandro ( que tenían que ser buenos piezas de jóvenes).

Me decía lo que se reían tía Rosa, tía Toñi y ella, lo que bailaba la tía Toñi (de Macarito).

Hay muchas cosas que he olvidado, por eso escribo esto, y porque quiero hacer un pequeño homenaje a mi familia, tan grande, tan de verdad.

Forman parte de mi inevitablemente, pero asumo y sumo a mi origen, la emoción tan bonita que despierta en mi sentirme parte de ellos, me hace estar cerca de mis raíces.

Me siento orgullosa y por ellos grito: viva la Purísima!!

Pedí cerrando los ojos

Lobo rosa

Dime qué respiraste tranquilidad.
Dime qué dejaste descansar la vista en esos lugares, mientras tus pensamientos reposaban en una paz necesaria.
Cuéntame del silencio caliente enfrente del fuego.

¿Qué te contaron los riachuelos de lo que vieron las cimas de los montes?

Explícame qué sentiste al notar la violencia del viento.

Descríbeme el aroma fresco en la noche y si escuchaste caer el rocío sobre la tierra.

Déjame que haga mia tu emoción, la quiero intensa, que haga latir mi corazón fuerte, muy fuerte.

Voy a robarte el respirar hondo, que se me ventilen las entrañas que huelen a encierro.

Permíteme que grite hasta quedarme afónica, en unas cumbres que nunca pisaré y tú me mostraste.

Todos un día podemos disfrutar del placer del ciego, que pide con lujo de detalles, para disfrutar como si la felicidad ajena fuese nuestra.

Sanancias

Lobo rosa

Las cosas pasan de puntillas, rozando apenas la piel, parece no repercutir en nosotros, de ese roce, por mínimo que sea hay una reacción física y emocional, toda acción tiene repercusión
Ultimamente me paro mucho a pensar en buscar en el fondo para encontrar respuestas, me quedo en mi superficie mirándome, estudiándome, siempre duele más ver con claridad y desde una perspectiva amplia, que quedándose en una sola conclusión, estancándose en un pensamiento.
Valorar sin poner nota ( que dificil) examinarse con el convencimiento que un suspenso, tan solo es un dato que tener en cuenta
Cuándo dijeron «bien venido a la escuela de la vida» no se referían nada más y nada menos que a eso, todos somos maestros y alumnos simultaneamente, de cada situación ajena podemos sacar herramientas para ayudarnos a entendernos y comprender que cada cuál somos un espejo y que su reflejo puede parecerse a la situación de un desconocido y viceversa, que de pronto que te acerca a el con una reflexión y una pregunta » eso me pasó a mi…¿que hice para resolverlo? mucha gente a esto le llama casualidad, no lo es, cuándo algo nos llama la atención o nos chirría de ésta forma, es porque tenemos que tenerlo en cuenta.
Lo sé, es agotador… análisis, búsqueda, comprensión, asimilación, integración y rectificación.
¿Y todo ésto para qué?
bueno, teniendo en cuenta que con la única persona que vamos a convivir realmente, hasta el último aliento, somos nosotros mismos. al menos que nos conozcamos bien…»

Puzzles

Lobo rosa

No sabemos porqué un día hay algo de una situación que no encajamos, aunque sea lógica, natural y cotidiana.
Sabemos que va a pasar, pero no valoramos lo que va a repercutir en nuestro presente y futuro. Por eso tenemos que colocar nuestra mente en esas situaciones, para que la razón a la par que la emoción vayan poniéndose en el lugar que corresponde.
Si no hacemos ésto, es como si la última pieza no encajase y por más vuelta que le damos, no termina de ajustarse al hueco que vemos.
El hueco que vemos, el hueco que sentimos, un vacío que no podemos mirar con perspectiva, porque de alguna manera no nos dejamos abandonar a la razón, al pensamiento natural y razonable.
Por eso tenemos que romper todo el puzzle, el rompecabezas de nuestra trayectoria, tenemos que rompernos y volver a ese principio donde el final no encaja.
Mirar desde lejos, ya desahogados cual fue el camino que andamos y si fue bonito, amable y largo, tenemos el deber de agradecer todo ese tiempo en el que fuimos felices, aceptar ese final como parte del trayecto y estar orgullosos de saber que no podía haberse mejorado y en muchos casos, tampoco alargado.
Otras personas encuentran en ese camino pasos que rectificar y también agradecer el haberlo visto a tiempo de enmendar errores.
Así, en todos los casos encuentras esa pieza que ya encaja, allí donde descansa tú ánimo.
Eso no quiere decir que dejes de echar de menos, pero si que razonas de otra forma el camino andado y el desenlace del mismo.

Trenalidades

Lobo rosa

Pasó horas en el trasporte público, antes me ponía los auriculares, escuchaba mi música preferida, hasta que un día una señora decidió que los cascos no le iban a estorbar para contarme su vida.

Violó mi oído con un «PERDONA» que se folló sin reparo una octava de Dickinson.

Me quité los cascos molesta, pero mi educación me impidió increparle, la miré a los ojos y empezó contándome que había dejado hechos garbanzos, que tenía un hijo muy bueno que estaba malo de la cabeza, un marido poco hablador…

No me dejó meter baza en ningún momento, se bajó en no recuerdo que parada despidiéndose así: «bueno chica, has sido muy amable y muy dulce, he pasado un rato muy agradable, gracias por todo»

La vi alejarse cojeando ligeramente, se giró para decirme adiós con la mano y le correspondí alzando la mía, fue el primer día que decidí soltar mi móvil, dejar la música para otros momentos, para mirar por las ventanas del tren y el bus, para ver a quien se sienta cerca, sonreírle, decirle buenos días/tardes…

Desde que tomé esa decisión he conocido muchas vidas, me he reído y llorado en diez minutos de conversación, he comprendido lo bueno que es compartir una experiencia con alguien desconocido.

Ya no lo cambio por nada.

Un café amargo

Lobo rosa, Pantera feroz

Diré adiós con la mano entre aplausos

Mi mano batida al viento le dirá adiós para siempre uniéndose a una ovación de respeto y admiración.

«Nos vemos en semana santa»

Esa fue nuestra última frase, nos despedimos sin dar importancia a esa mirada que cruzamos, como si todo fuese a ser así para siempre.

El café nunca me sabrá igual,  aunque ahora me arañe la rabia, prometo llevarle en mi con un recuerdo dulce.

Sí, hoy me mece la pena, pero le recordaré sonriendo.

No imagino el verano sin ti…

Desde mi corazón a tu alma, ahí nos llevaremos, allí nos tendremos siempre.

 

Navidad con regusto

Lobo rosa, Recuerdos

Me reconcilie contigo Navidad, pero ya no te quiero lo mismo, te cuido en mi recuerdo por lo que fuiste, mimaré en mi memoria los días donde todo brillaba, con la ilusión que se pone cuando se tiene intención de disfrutar y que disfruten con ello, te quiero, pero como quien quiere después de perdonar

Un día espero mirar tus luces sin que su destello me pellizque y comprenderé completamente que no puedo culparte de notar ésto, deseo volver a sentirte libre en mi…

Agradeceré  tu bien venida, porque sé que siempre me vas a esperar, Navidad!!