Cabalgando

Pantera feroz

Cuanto me mintieron los poemas de amor, las frases románticas tejían un sueño que nunca se realizaba.

Me perdía en versos escritos para mí, me brillaron los ojos si, no menos que cuando estuvo tan dentro de mi boca, la arcada sonaba menos romántica de lo imaginado, pero me gustó más.

La dulzura se resbalaba entre mis muslos, un dulce diferente a lo sospechado pero igual de deleitable.

No se rompió mi corazón, se hizo elástico y flexible como mis abductores, hubo una distensión en mi cerebro para poder dejar de dar importancia a lo infantil, el equilibrio entre lo soñado y lo vivido estaba en el placer que ambos me habían proporcionado.

Disfrutar en libertad de los caprichos carnales, atragantarme con la pasión,  la fuerza.

Que suene, que se oiga, que huela a vida.

Trenalidades

Lobo rosa

Pasó horas en el trasporte público, antes me ponía los auriculares, escuchaba mi música preferida, hasta que un día una señora decidió que los cascos no le iban a estorbar para contarme su vida.

Violó mi oído con un “PERDONA” que se folló sin reparo una octava de Dickinson.

Me quité los cascos molesta, pero mi educación me impidió increparle, la miré a los ojos y empezó contándome que había dejado hechos garbanzos, que tenía un hijo muy bueno que estaba malo de la cabeza, un marido poco hablador…

No me dejó meter baza en ningún momento, se bajó en no recuerdo que parada despidiéndose así: “bueno chica, has sido muy amable y muy dulce, he pasado un rato muy agradable, gracias por todo”

La vi alejarse cojeando ligeramente, se giró para decirme adiós con la mano y le correspondí alzando la mía, fue el primer día que decidí soltar mi móvil, dejar la música para otros momentos, para mirar por las ventanas del tren y el bus, para ver a quien se sienta cerca, sonreírle, decirle buenos días/tardes…

Desde que tomé esa decisión he conocido muchas vidas, me he reído y llorado en diez minutos de conversación, he comprendido lo bueno que es compartir una experiencia con alguien desconocido.

Ya no lo cambio por nada.

Mis ausencias

Recuerdos

Hoy voy a recordar a mis muertos, promete ser largo el texto.

Mi primer muerto fue mi abuela paterna María Serafina, una mujer bajita y redondita, en su forma de pensar era más adelantada a su tiempo, aunque vistiese de luto y luciese un pequeño moño, la recuerdo siempre con una sonrisa, su mano “regilando” la mirada viva, uno de mis mejores recuerdos es cuando fue a verme bailar ballet, para ella fui la mejor y la más guapa, me regaló una muñequita que en la falda tenía caramelos 😍

Murió un día de fiestas, pues recuerdo que me tocó ir a buscar a mis hermanos gemelos, que estaban en las vaquillas. Estaba dormida para siempre, recuerdo que quería vomitar, porque tenía miedo y mucha pena, me hicieron besarle pero no pude
La quise como quiere un niño, sin dar importancia a nada, ahora la quiero importándome y aportándome lo que entonces desconocía ❤
Mi primo Toni, el bebé más bonito que he visto nunca, murió a los cinco años,era hermoso, sus mofletes estaban siempre sonrosados, era un ángel, no recuerdo su voz, pero si como corría, su pelo, recuerdo que me dió rabia su pérdida,lo entendía injusto y no sabía que no siempre hay un culpable, en fin, sé que le quise y que vive en mi memoria correteando por ella❤
Mi hermano Alberto, no es pasión de hermana, pero… que tío más guapo y más bien plantao, hablar de él sin mentar a su gemelo es como reflejarse en un espejo ciego, los dos tipos más pintureros junto con mi primo Raúl, que he conocido nunca.
Alberto era bromista, de carácter amable, conversador y cariñoso, tenía miles de defectos, no os penséis que lo creía perfecto, pero será el amor, que me lleva a sus virtudes
Tengo muchos recuerdos, pero el más grande es cuando Alberto y José Marí me llevaron de vacaciones a Londres, Dios míooo, que viaje, cuantas risas, esa noche en un chino mis hermanos de palmeros y yo cantando por Lole y Manuel para un tipo que nos invitó a cenar (forma parte de una historia extravagante donde las haya)
Murió un viernes a las tres de la tarde, no hubo un descanso más triste, silencios más dolorosos, no fue dulce, ni aceptada su partida, recuerdo a José Mari destrozándose los nudillos, le sangraba la mano y se cagaba en Dios.
Veinticinco años sobre una cama, generó mucha violencia…
Hoy en día le sigo pensando y queriendo ❤
Encarna, una mujer preciosa por dentro,l hermana de mi cuñada, ha estado desde siempre en mi vida, desde que era pequeña, recuerdo su olor, su voz, era tan buena, sabía querer muy bien, a mi me enseñó muchas cosas,me gustaba su punto de vista, mi último recuerdo con ella es un cigarrillo juntas en las escaleras de su casa y un abrazo largo de despedida que las dos sabíamos que era para siempre, aún me guardo todo el amor que sentí ❤
Mi tía Toñi, terrible esa mujer, se notaba cuando estaba, tenía mucha presencia, energía en movimiento constante, morena, racial, graciosa como ella sola, gallinita para sus hijos y la adoración de mi tío (uno de mis tres angeles)
Yo recuerdo su voz, las risas, mi madre la quería mucho, lo último que le dijo es que no le olvidásemos, no puedo ni quiero hacerlo, el cariño no me dejaría ❤
Mi tía Felisa, mi tía…sabes que diría de ella? Era una mujer de presencia discreta, pero no pasaba inadvertida,
Que me encantaba estar con ella,le quise mucho muchooooo, tengo miles de vivencias con ella y todas me hacen sonreír, en sus últimos días en el hospital la visite bastante, tuvimos conversaciones muy interesantes,el día antes d irse, estuvimos hablando del miedo que tenía a morir, yo estaba escribiéndole una carta que le prometí le iba a leer ese día sobre ese tema, cuando me llamó su hija, para decirme que ya no estaba… Me quedé mirando el “querida tía” ,llorando me despedí en esa carta, que no sé qué fue de ella, si sé lo que fue del amor, siguió conmigo hasta el día de hoy ❤
Sancho,mi segundo padre, el que me veía detrás de mis ojos y sabía mucho más de lo que decía
Un hombre íntegro, bueno, cariñoso, fue un hombre que me enseñó más con lo que se calló, que con lo que dijo, me supo colocar en un lado de su corazón y pasara lo que pasara no me movió un milímetro, ni yo a él.
Conocí lo grande que era la generosidad de su mano, le querré todos los días y me quedo con aquellas tardes conversando en el balcón de kotxeras❤
Mamá y papá … He dicho mucho sobre ellos, así que seré breve, para definir lo que siento diré que solo existe un tiempo verbal para el amor que vive en mi hacia ellos, les quiero.
Me quedo con todo lo vivido y destaco la dulzura de ella y las ganas de vivir de el❤
Tío Leandro, otro de mis tres angeles, ese que dejó su descanso para que descansara yo, un señor con todas las letras, guapo, guasón, peleón, cariñoso, anda que no hemos discutido y también me lo he comido a besos, le echo de menos, se me quebró el alma con su pérdida, me quedo con su silbido, ese que a veces oigo y parece mentira, le querré siempre ❤
Tía Leandra mi abuela sin serlo, he crecido con sus canciones en francés, con una memoria prodigiosa que heredó la prima Cris, con su carácter aparentemente duro, que luego nos consentía todo y más, sus comidas todas ricas, los dulces que sabían a ella, presumida y preciosa de vida itinerante y dura, cuanto nos ha dado a todos, la amo desde las tripas, desde muy por dentro
Recuerdo que me hablaba en francés, pero en la calle me daba vergüenza hablarlo y a ella le daba la risa, recuerdo esos veranos en su casa llena de gente siempre, el verano era ella, para todos ella fue muy grande ❤
Tío Benito, un señor serio, recto, de niña me imponía muchísimo respeto, como decía mi madre “tu tío Benito es el ton con el son” la cosa cambió con el tiempo, resultó ser un hombre muy cercano, cariñoso, familiar y buen conversador, personalmente lo descubrí más tarde de lo que me hubiera gustado, me quedo con sus migas y un secreto que me hace quererle con admiración y con un respeto más consciente ❤
Tía Dolores, Tita, elegante, esbelta, una mujer que hacía girar la cabeza, la tengo muy presente, se me fue antes de un viaje programado,pero también vino, me gustaba como contaba las cosas, como se miraban mi tío y ella, envidiaré siempre su espíritu aventurero, esa poca pereza para subirse a un escenario y ser una estrella, se emocionaba con facilidad, le gustaban las películas de miedo…. murió siendo la anciana más joven del mundo.
Le sigo queriendo mucho, su recuerdo me hace sonreír siempre ❤
Tío Leoncio, de el diría que era una persona peculiar, inusual, un hombre inteligente e intelectual para su tiempo, independiente y familiar, bueno, amable, un hombre interesante al que le gustaba leer y escribir, para mi el más artista.

Este espacio de escritura se titula haciendo un guiño a un libro que escribió y nunca publicó.
Me gustaría recordarle enseñándome vídeos y leyéndome una poesía, que lo hizo, pero aún me persigue su mente huida, su mirada perdida, todavía me duele pensarle, le quiero con mucha ternura y le cuido cuando pienso en el ❤

Continuara…

Claramente desde una sombra japonesa

Pantera feroz

No está escrito en los libros el como se acerca la parte invisible de ti a la invisibilidad de la mia.

No reconocemos los ojos que nunca se miraron, ni vemos el cordel que compone una red infinita, que enlaza pensamientos y vidas.

Preguntas siempre sin respuestas y contestaciones que se integran sin requerir palabras, pues replica una emoción recíproca.

Hoy celebro tu vida con la palabra, herramienta que nos unió.

Hoy Coso más allá del cordel que nos une, ahora nos abrigamos a la Clara sombra japonesa del Pilar dónde descubrimos la conexión sin cables y la luz de lo incorpóreo.

Ponme música

Pantera feroz

Bailas??

  • La suerte me guiña un ojo… sonrío para adentro, no puedo compartir lo que tengo, porque el caos es mi sombra. No hago cómplices en mi entorno, llegará el día…ya lo creo creo que llegará!! me meto en mi cama y me preguntan: …bailas?
  • siempre digo que si, aunque no conteste inmediatamente. Bajo mis cálidas sábanas, abrazada a mi mona blanca, comienza la danza suave… Letras expontaneas, a un ritmo cadencioso de una melodía que nace esa noche y será distinta cualquier otro dia. Pierdo la conciencia bailando, mando un beso al aire, sabiendo que lo recoge. Le cedo las buenas noches a la incosciencia y me entrego a la incertidumbre del sueño…
  • …bailas?…
  • si, cada noche, aunque no conteste. la suerte me guiña un ojo y yo lo comparto contigo…

Luna de tod@s

Pantera feroz

Salí al balcón, huyendo, frustrada, rabiosa, decepcionada…

el calor, me habia alterado aún más , venía sedienta y me dieron de beber arena. 

volví dentro en busca de humo, de reojo vi y no vi.

Salí de nuevo, el cigarro oscilaba en mi boca, las manos apretaban con fuerza la baranda del balcon.

Miré el monte, el cielo negro pintado de nubes, la noche me regaló su brisa, un soplito de aire fresco, me sentó como sienta un piropo bonito. 

Sé que estas escondida Catalina, tambien sé que has sido tu la que me ha soplado, complice, sabiendo lo que haces, me recuerdas tanto a alguien, Catalina… Eres de mucha gente, pero cuando estás conmigo, eres solo para mi.

Dame más, no es suficiente, hay demasiado calor encerrado. Bailame el aire, refrescame el alma.

¿sonries luna? si, Cata, sé que estás sonriendo, malvada, infiel y honesta hasta para poner los cuernos.

La memoria del agua

Pantera feroz

Frío cuando pienso en tu cuerpo sumergido en el río que bañó tu vida, ayer también tu muerte.

No puedo dejar de pensar en los últimos minutos, en tus ganas de huir hasta en tu final…

Es paradójico morir atrapado y ahogado, cuando llevabas años atrapado y ahogándote en ti mismo.

Que duro analizar para llegar a conclusiones claras, que frío al sentir tu frío antiguo en tu óbito.

Agur, me dejas recuerdos bonitos.

Te despido desdel frío, también con la humedad de mis lasgrimas.

Hoy todo queda en la memoria del agua, las emociones son agua…

 

Cuerdas y equilibrios

Pantera feroz, Recuerdos

Podría sonar abatida por como escribo el texto, pero no.

No hay dolor en mis lágrimas que resvalan al colgar el teléfono

Las ganas de vivir empiezan en esa voz que escuché desde siempre, esa palabra de arrullo que me dormía a las noches…

Ahora herido, pero entero, dañado, guerrero de apenas carne, con piel de acero

Mi jilguero con guitarra, mí Quijote y sus voladuras, mi pequeño hermano mayor

Hoy te veo fuerte, dando pasos firmes en tu cuerda floja.

Ojalá podamos cantar un blus…¿Te acuerdas?

Como antes, antes de saber que amaba ese sonido que me enseñaste tu…

Dios@s de mis adentros

Lobo rosa, Pantera feroz

Tengo mi forma de entender quién es Dios.

Nada tiene que ver con la iglesia católica, ni con ninguna religión.

Parto de lo que nos enseñaron “Dios es el padre”… Me he peleado tanto con eso, con lo que conlleva entender lo que es y representa a un padre (es quien protege, salva, ayuda, apoya, comprende) y además nos enseñan que es todo poderoso!!

¿Que pasa entonces con ese padre que todo lo puede y que además está en todas partes?

La rabia se hacía más latente cuanto más violento era el camino de mis mayores, el mio propio… No creo en Dios!

Se cómo pasó, no voy a extenderme en la explicación, hoy no.

Tengo que decir que a partir de unas herramientas que me dió mi sicólogo cuando tenía diecisiete años, empezó un cambio de percepción, recordé cosas de cuando era niña, yo hablaba con ese padre que nos enseñaron, pero con la cercanía a alguien igual que yo pero mucho más adult@, el diálogo era de tú a tú y cada noche pasaba lo mismo, yo recuerdo que alguien me escuchaba muy atentamente, no recuerdo entonces ninguna respuesta.

A partir de aquellos días en el que descubrí esas conversaciones, hize uno de los mayores buceos en mí misma.

Lo que encontré, lo que entendí me sacudió muy fuerte, de pronto comprendí quién era ese padre, que lugar ocupaba en nuestra existencia,en la mía, porque era el padre o el origen, de que manera podía ayudarme, cual era su súper poder.

Solo puedo explicar lo que sentí y así lo voy hacer. (lo partiré en tres, aún habiendo más particiones)

Soy mi cuerpo físico, mental y emocional.

Mis padres son padres de todos ellos, ninguna duda.

Pero ahí, donde el cuerpo físico no está, en las emociones, esas que cuando estamos vivos se conectan con el cuerpo mental y lo sentimos en la carne… Ahí es donde yo reconozco otro padre/madre.

Quién no es responsable de lo que me pasa fuera, quien siempre va a tratar que entienda que el/a va ayudarme desde otro punto que nada tiene que ver con mi cuerpo, me ayudará a tener la calma para afrontar situaciones.

Le visualizo como alguien que empatiza con lo que siento y tal vez ceer en ello, saber que está entendiendo el dolor, la furia, el miedo, me hace calmarme, mirar con distancia y escucharme como si lo dijesemos junt@s “siempre hay una salida”

En la soledad del ser ahora me siento acompañada y entiendo que esa compañía no es lo que me pintaban, si no aquella que me cuida en mis emociones, la que me calma para que mi mente se prepare para razonar, sin precipitarse y mi cuerpo pueda asumir lo que tenga que ser, sin culpar a nadie, pues la culpa nos hace presos y nos ata muy fuerte para que no sepamos resolver.

Ahora sí creo en Dios o Diosa, pero a mí manera, como yo le he descubierto en mi.

Madre/padre de todo lo que siento, mí calma, mí sosiego, mí aprendizaje.

A mis Dios@s de mis adentros que me ayudan a resolverme de dentro hacia afuera.