Habla la fiera

Lobo rosa, Pantera feroz

«Habla la fiera»

Me gusta leer por las mañanas, mientras me tomo un café con leche casi amargo. Saboreo la lectura, escucho música a la tarde, me mezo en sus notas, me duermo a mitad de una cancion, una siesta con banda sonora.

A las noches, me seduce el boligrafo.

A veces, sale la niña a escribir y otras la adulta, otras…la fiera. La niña cuenta sus sueños, la adulta disfraza textos y entre lineas, deja su alma desnuda, la fiera escupe, se revuelca en tinta, escribe desde las visceras, pero poca gente reconoce sus letras.

«Una llamada» suena la voz de dentro hacia más a dentroescucho tapándome los oidos.

¿Será para oirla con más claridad?¿será el gesto que se hace para no querer escuchar nada?o…¿Me tapo con mis manos por miedo a que griten mis entrañas y las  escuche el mundo?

Lo cierto es que yo sé porque aprieto los labios.¿porqué cierro los ojos?¿porqué cubro mis oidos? ¿porqué veo un abismo? y la voz no se calla, porque no es de nadie más que la mía.

Son mis palabras ahogándose en mis  jugos gástricos, mueren cada dia para volver hablar por la noche.

«Hola!! somos tus putos sentimientos, tu puta conciencia, tu puta realidad muriéndosete dentro.» «Tu jodido y puto sueño!!

Me pongo los auriculares…más alta, más alta esa musica!! tal vez…se canse esa voz hija de puta o a lo mejor se oye menos…»

» Son emociones ya pasadas, si no las leo no las recuerdo»

Me deshago

Pantera feroz

Estaba en el borde, ¡ con el vértigo que tengo !

Esa sensación en el estómago, apenas un mareo dentro de la cabeza, ganas de vomitar …

Todo ésto por poner un pie en lo prohibido, no avanzo porque me perdería y entraría a la perdición dando tumbos y vomitada, no, así no quiero ir a ninguna parte.

Me gusta pensar que no salto al vacío, no es inseguridad, es madurez, dejar y comenzar es parte del camino, del avance y crecimiento.

Aunque no tenga un destino definido, quiero marcharme sin prisa, sin la emoción que se tiene al huir, prefiero que el palpitar me rompa el pecho cuando esté donde quiero estar, aunque aún no sepa dónde, a que me lo parta al salir de donde me encuentro.

Así que el pecado me guiña un ojo y yo le levanto una ceja, iré, pero con paso firme y oliendo como la reina de mi vida que soy.

Dicen qué.

Pantera feroz, Recuerdos

Al parecer la música nos trae y nos lleva, hay canciones que contienen la fuerza para lanzarme a años atrás.

Que pellizco tan dulce.

Allí estaba con diecisiete casi enamorada, casi feliz, protestando por todo, preocupada por nada, sonriéndole a la vida que pintaba bien.

No sabía que ésta melodía me iba a reenviar una y otra vez a ese momento tan bonito.

Ignoraba que meses después de esos diecisiete nada iba a ser lo mismo, también sonaría una canción que me ayudaría a llorar, no supe que ya nunca iba a despreocuparme, pues el miedo ocupaba aquel espacio que estuvo vacío, también desde entonces sonrió con la mirada triste.

La vida sigue pintando bien a pesar de las mil patadas y las lagrimas que aprendí a no acumular, he sabido bailármela y cantármela.

Puta bida, pura vida..

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San valiente

Lobo rosa, Pantera feroz

Un corazón dentro de más corazones.

Dibuja líneas rojas que bordean, arropan los palpitares.

Sinuosos hilos colorados tejen un océano de emociones, unas compartidas, otras pespunteadas en la soledad de las ausencias tan masticadas.

Llega el día de los enamorados con un corazón de chocolate.

Un dulce que también envuelve mi latir, con el carmesí que colorea el futuro.

San Valentín, ese día la silueta de la vida se desdibujada, mientras el mundo celebraba el amor, yo despedía con todo mi amor a un amor que me acompañó siempre.

Siempre… Hoy también es siempre.

Sólo fue ese día, donde lloré y agradecí tantos significados.

Ahora no hay dolor, hay paz y aprendizaje.

Tejen mi centro miles de hebras coloradas, que perfilan mi pasado y mi presente.

El futuro me espera, cuando llegue será hoy.

Adióses

Sin categoría

Al 21 le despedí bailando, me miraba de frente, dañado, sabiendo que trajo el dolor que conocía de otros tiempos, me vestí para festejar su partida y para que el 22 me viese preparada para darle a mi vida la fuerza que necesitan los supervivientes.

El 22 también me ha enseñado los dientes, unas veces para sonreírme y otras para recordarme que sabe morder, lo hizo, también fuerte pero no determinantemente, hemos bailado desde el primer minuto, el desequilibrio de la cordura me pilló en tacones, borracha y casi feliz.

Mañana, noche vieja me voy a vestir para que me desnuden.

23 …espero que sí me vas a joder lo hagas bien y si en algún momento quieres quererme lo hagas como si fuese la última vez, vamos a ver cómo te bailo corazón!!

Cuando el cielo no espera

Pantera feroz

Todo acaba ocurriendo de una forma similar.

Mucha información que se desordena en la cabeza, provoca ansiedad, desazón, inquietud.

Después rabia, pena, tiempos de espera, esperanza, pensamientos positivos, más espera…

Luego de nuevo el tormento, la desesperación, la angustia pues vuelvo a sentir la pérdida.

Se van ilusiones, parece que se escapa el pasado por un túnel de una sola dirección, quizás sea el que tiene una luz al fondo…

Otra vez tormenta, otra vez me pierdo en el llanto, pero contigo, escuchando tu voz, me quedo en tus pausas y todo está decidido.

Ahí viene la calma, con tus lágrimas y las mías, con te quiero s con el alma, me sosiega saber que te vas sabiéndote querido.

Mañana habrá otro adiós y así hasta el cielo.

Espérame allí.

Txindoki

Pantera feroz

Te veo todos los días, me gusta mirarte…
Acaba de caerte un rayo, tal vez hayas temblado como cuando nos pellizca el miedo.
El cielo avisa de agua y como parte de la tierra, admites la adversidad, tomaras lo que te aporte, dejarás pasar el tiempo, todo el tiempo, para seguir siendo quién eres, con las modificaciones que tengan que ocurrir, igual de perfecto, igual que siempre te vi, Txindoki.

No hay prisa

Pantera feroz, Recuerdos

Donde el tiempo escoge a su antojo la rapidez y la lentitud
nosotros deberíamos elegir la calma para tomarnos los minutos y ponerles un ritmo
no para sentirlos más intensamente, ni para dejarnos llevar por la prisa, si no tan solo para vivirlos y sentir que se están viviendo…
porque cúando pasa el tiempo, todos esos minutos vividos, son recuerdos…
si nos hemos quedado mucho tiempo en un momento de dolor, el recuerdo se convierte en tortura
si los hemos querido vivir muy intensamente, pasan a ser idílicos
Nada es tan bueno, ni es tan malo
Yo me quedo con los minutos vividos de toda mi vida, donde me he precipitado o me he quedado sufriendo demasiado rato…
He experimentado el cambio en el aprendizaje (y lo que me queda…) de que todo pasa por algo y sirve para mucho
El tiempo no es oro, es vida…
pero también hay otra vida y otro tiempo….

Nanas para mí cabeza

Sin categoría


Voy a cuidar la mente, porque es mi vehículo para llegar hasta mi energía, allá donde me encuentro hallo una intimidad, en la que los pensamientos toman la dimensión necesaria para que la comprensión sea total y la integración de su significado se produzca de forma equilibrada entre mis cuerpos mental, emocional y físico.
En el estado de introspección, los resultados parecen no importar, pues en el error está el acierto, es el camino de tropiezos el que me sirve de guía, en ese momento, que soy consciente de lo que soy, me emociono al sentir la grandeza de saber que no pasa nada, aún creyendo que está pasando algo terrible, mi alma me muestra que todo es necesario, pero que nada es determinante, que lo importante es tan solo aprender, reconocer y aceptar.
He llorado de forma física mientras sonreía en mi letargo, he asimilado y asumido que en esta vida seré tan imperfecta como necesite, abriré mis ojos hacía afuera, hacia mi y hacia dentro de mi, tenderé mi mano teniéndome en cuenta.
Me quiero, me respeto, me comprendo, me cuido y me permito.

Sin más quería decirte…

Pantera feroz

Una palabra puede serlo todo…

Tu palabra dentro de una frase me llevó a imaginar un mundo perfecto, esa misma en otro texto, con diferente tono, enterró las ilusiones construidas.

Jugué a las letras desordenadas para formar una palabra que le diese una tregua a mi mente cansada… y me salió «pandero»

Reí al recordar su significado, si, así me sentí como un pandero, usado por alguien que al golpearlo sentía placer al escuchar mis lamentos.

Recurro al dolor sentido para reconocer que las palabras no dañan, si no que hiere la intención que se ponen en ellas y el contexto en el que las coloquen.