El olor de la parca

Pantera feroz, Recuerdos

Cuando la vida huele a muerte la dermis reacciona erizándose
Su olor es distinto a todos los que olí, huele dulce y amargo, sutilmente rancio…
Es de esos aromas que se pegan al final del tabique nasal y en el fondo del paladar, se quedan allí para siempre.
Leves latidos que bombean la sangre cada vez más lento.
La respiración discontinua se entrecorta, ronca el cuerpo, suena desde un lugar muy profundo.
Lo físico se prepara para desgajarse, le mece el sueño separándolo así de lo mental.
El aliento perfuma su espacio más cercano y en extractores violentos o sin ellos se va alejando de lo que fue su parte emocional o espiritual.
Ya solo queda un cuerpo,
Le abandonaron sus recuerdos, sus emociones quedaron en el aire, observando un entorno al que ya no pertenecen.
En la muerte aveces también hay belleza, pero para verla hay que comprenderla y asumirla como algo natural.

Mis otoños

Lobo rosa, Pantera feroz

Bien venidos los vientos que alborotan las emociones, su fuerza nos obliga a cerrar los ojos para mirarnos de una forma más abierta por dentro

sin dejar de sentir en la piel su caricia violenta…

Un zarandeo externo, para acunar nuestras entrañas.

En el gris del cielo otros ven oscuridad, donde se puede ver claramente el movimiento, los claroscuros que pueden representar la vida

Los matices, lo bueno y malo, todo aparentemente mezclado desordenadamente.

Las nubes siguen su curso, como la vida de cada uno, deprisa, pero dejándose notar y ver, para quien se atreva a mirar el cielo.

Valientes quienes toman sus armas y las convierten en herramientas, osados los que con un pensamiento ponen en marcha el mecanismo de su poder y ayudan a construir por fuera, lo que sienten dentro…

Bien venido el otoño, donde se cae lo viejo al suelo, para que lo miremos con detenimiento, todo tiene su tiempo para volver a florecer, nos lo dice la vida, tiene que pasar el invierno, para que vuelva a nacer lo que ya conocemos, mientras tanto, se queda allí para que veamos  qué ha caído… y si queremos rectifiquemos.

Reconociendo que tampoco tiene que importar tanto lo que ya no es, porque en primavera vuelve a florecer lo que antes era.

Las rotondas

Lobo rosa, Pantera feroz

Cuando me revolvía por dentro y me trababa a la hora de ordenar los pensamientos, descubrí que solo la naturaleza me ayudaba a organizar lo que sentía y pensaba.

Hoy también me pasa, con tan solo caminar por el monte o la playa me basta para encontrar en mi el equilibrio que la tierra me muestra.

Todo es simple, nada es tan complicado, ¿sabes? La vida es una rotonda llena de salidas, puedo quedarme dando vueltas el tiempo que necesite, pero con la tranquilidad de saber que en el momento que esté preparada, podre seguir mi viaje, habiendo elegido yo mi camino.

De cuando caí

Pantera feroz

Nací del vientre más cálido, crecí sospechando que todos eran distintos, a pesar de que mi educación fuese igual que la de mis hermanos, mi forma de razonar era tan diferente…
Fui conociéndome durante estos años, pero me reconocía antigua en cada paso que daba, pues me adelantaba a ver como mí cuerpo solo era el envase de mi misma
acepté lo que me iba ocurriendo en un yo físico, mental y emocional, encontré el equilibrio entre ellos, mis herramientas fueron siempre un buceo interno, un diálogo conmigo para poder comprenderme y aprender a comprender al mundo.
La vida pasaba y en ella ocurrían acontecimientos que por duros que pareciesen, yo sabía resolver, aprendía con cada obstáculo, me servía para crecer. En el momento que empecé a perder ya desde niña a personas importantes, entendí que esos dolores y la gestión de ellos, para mi iban a ser peldaños de subida, también supe que tenía que diferenciar que  lo que les pasara a otros, por más que quisiera hacerlo mío, no me pasaba a mi y que tenía que aprender a tener claro, lo que era el dolor, los sucesos propios de lo que era el dolor que sintiese por sucesos de otra persona, por mucho amor que me uniese.

Y después de estos apuntes, empieza un cuento:
…Erase una vez una mujer que tenía el don de sonreírse y sonreír, siempre le acompañó un calor que reconfortaba a quien se ponía en sus manos, su corazón era noble, sus sentimientos puros y su mirada limpia, encontró su lugar en una tierra a veces hostil, pero de increíble belleza, caminaba sobre ella firme, pero con cuidado para no pesarle demasiado, se fijaba en la armonía de los elementos, el mar fue lo que más le impactó, se le metió dentro el olor a sal y ahora forma parte de ella, como si fuese una sirena en tierra.
Un día cualquiera vio a esa persona, que de forma inexplicable reconoce sin haberle visto antes, la conversación entre ellos fluye como el agua de un arroyo, que sin saber como ni porque en su camino revuelve los cantos rodados del fondo, formando burbujas en ambas orillas.
Hubo más encuentros, cada vez se acercaban más las palabras a ese lugar que yo conocía tan bien, el alma…
Pasaron los días, momentos que robaban a sus vidas, donde compartían el sueño de una vida en común, el tan carnal y ella tan emocional…Hacían una extraña combinación que parecía mágica.
En el tiempo el ocupaba más espacio, se metía en la mente de ella, estudiaba, hacía estrategias, mientras la sirena de tierra miraba a otro lado, queriendo no ver.
Cada palabra estaba siendo medida, cada movimiento estaba siendo calculado, cada emoción valorada, estaba siendo sometida a un examen y era consciente de ello, hubo tres evaluaciones que no aprobó, en la revisión de ellos ella se esforzaba por ver sus errores, pero le costaba entenderlos tan graves, tan importantes como para perder el curso, así fueron tres exámenes, que le hacía el que se decía el amor de su vida.
Hubo un examen determinante, mientras ella acariciaba el cuerpo de su amado, entendía que convivía con un ser atormentado, acomplejado, violento, que cuando abrazaba sentía a su monstruo como se calmaba y entonces ella volvía a sentir que el era su casa…
Cada día callaba más, cada palabra no dicha, estrechaba su débil garganta y se ahogaba en ese mar que hizo suyo. Una noche sin luna la bestia se apoderó del hombre, castigó con su lenguaje a la persona que amaba y en cada palabra ella iba sumergiéndose en si misma, cada vez le oía más lejos y dejó de oírle para escucharse a si misma, por dentro era una marejada, las olas golpeaban con fuerza, hubo un maremoto, un tifón …se sintió en la orilla de si misma, dañada, dolorida, no era capaz de levantarse, pues sus extremidades no respondían, quedó quieta en su playa, en silencio hasta que tuvo hilo de voz y les dijo a los pájaros que avisaran a sus fuerzas, que les contaran que no se olvidó de ellas, pero necesitaba sentirlas cerca para poder recordar como usarlas, vinieron todas, sus formas fueron varias, recuerdos, familia, pero las que mayor aporte y empuje le dieron fueron las mujeres de su vida, que le sirvieron de almohadas, de palanca y de muletas.
Hoy revisa los desperfectos dentro de ella, son grandes, este es un escalón muy grande que le hará ascen der más alto.
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Viejencias

Pantera feroz, Recuerdos

espejovenEn esta semana he vivido momentos que me han llevado a reflexionar sobre la vejez.
Calleron en mis ojos lecturas que escribí hace tiempo, he tenido conversaciones al respecto que han revuelto una realidad que no he experimentado en mi, me puse en sus pellejos y he sentido la frustración de una anciana, que en compañía se sentía sola y otr@s como ella tenían un mismo sentir, sus cuerpos estaban en un lugar donde ya les era hostil, la calle ya no era ocio si no obligación, sus casas no eran ya hogares, sus presencias ya no eran tan bien venidas…
Quise ponerme en sus pieles y la vida olía mal, si, puede sonar horrible, pero así sentí

Hedor

Pantera feroz

Te has acostumbrado a vivir con tu sombra, la que se arrastra, se esconde o se alarga según la circunstancia.
Mientras vives en su umbría tu existencia física parece inmaculada, tu apariencia es tan nívea que resulta ejemplar.
Pero tu vida huele mal, nadie parece notarlo
Pero apestas…
Campa a tus anchas en tu negrura, miente y revuélcate en ella, grita fuerte hasta que el cuento se torne en una verdad forzosa.
Y es que tu vida huele mal, nadie parece notarlo, pero apestas…
Llevas tanto tiempo siendo borroso que no eres capaz de aclarar tus hazañas.
Si un día te atrevieses a buscar en tu crónica de sucesos serías capaz de aceptar tus falacias.
Encontrarías el detergente para lavar tu subsistencia y así tal vez vieses claro que tu vida huele mal, nadie parece notarlo, pero apestas…

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Mi infancia, mi trampa

Pantera feroz, Recuerdos

img_20150730_232014Recuerdo esa etapa de mi vida con alegría, crecí en una casa pequeña llena de gente, pues aparte de los que vivíamos en casa, cada día teníamos visitas.

Es curioso que a pesar de ser un piso interior lo recuerdo muy luminoso, solo la cocina daba a un patio exterior, la luz entraba por la salida al balcón, que era un gran ventanal, tal vez por eso mi percepción sea así.

Mi madre fue una mujer dura, fuerte, sensible y muy amorosa, le sigo queriendo…

Mi padre era un hombre recto, honesto y cariñoso, también le sigo queriendo.

Voy a escribir desde lo que yo viví y través de lo que me contaron, principalmente, mi madre.

Yo soy la pequeña de cuatro hermanos, muy deseada por mis padres, los gemelos fueron mas cómplices de mis travesuras que mi hermano el mayor, el era el que más me cuidaba, mi madre me contó que se quedaba horas y horas meciendo mi cuna.

Aprendí a caminar a los once meses, a hablar más o menos al mismo tiempo, un tiempo que me huele a rosquillas de anís y si cierro los ojos escucho a mi ama cantando, a Carlos (el mayor) tocando la guitarra, a Alberto y Josémari (los gemelos) discutiendo por los cómics y a mi aita arreglando zapatos.

La banda sonora de mi niñez fue variopinta, crecí escuchando casi de todo menos copla, rock&roll, punk, flamenco, boleros… ah!! y los cuentos, unos singles que me regalaban y no me cansaba de oír.

Tengo la sensación de que tuve un principio de vida feliz, estoy muy agradecida a quien contribuyó a construir la memoria de mi infancia, es un lugar donde vuelvo cuando necesito sentir esa felicidad y tranquilidad que dejé de tener a mis catorce años, donde me arañaron mi inocencia.

No voy a tocar ese episodio de mi vida de manera profunda, ni a dar muchos datos, no lo creo necesario, lo significativo del hecho de haber sido abusada es que nunca fui capaz de contárselo a nadie en muchos años. La sensación era de culpabilidad, de miedo, de soledad, había veces que el desamparo era tan grande, que solo me reconfortaba el pensar en el hecho como algo romántico, me inventaba que era mi novio y después lloraba mucho, a las noches rezaba y pedía perdón, me quedaba dormida volviendo a mi infancia, en posición fetal, así seguí durmiendo durante años.

Mis padres nunca supieron nada, tampoco me arrepiento de no habérselo dicho después, porque iba hacerles un daño innecesario.

Tengo claro que he perdonado a quien abusó de mi, lo hice por mi salud mental, no podía seguir alimentando un odio que hacía de mi una persona desconfiada y triste.

Tal vez un día esa persona lee este texto… Si lo estás leyendo quiero decirte que salí de la trampa, ya no te escondo, así he limpiado ese lugar que ocupaste, dándole visibilidad, la luz entró igual que entraba en mi casa, iluminó ese pedazo de existencia que olía mal y aclaró la culpa. Podría mirarte a la cara y decirte: ” Te perdono porque quiero, porque lo necesito, te perdono porque me quiero”

Shssss…Calla cabeza

Pantera feroz

Ideas que se desechan al cajón del olvido
cajón de una mesita de noche a la que no se le quita el polvo
de día se hace invisible y de noche brillan partículas de suciedad
que nos recuerdan que hay ideas que no olvidamos

Pensamientos que vuelan en un tiempo y creemos que desaparecen
que se esfuman para toda la vida
el viento los lleva lejos, un día regresan casi ancianos
fríos de un largo viaje, vuelven para querer ser echados al cajón del olvido

en ese espacio repleto de silencios, donde no cabe nada más
pesa  lo que se dice después de un pero, putos peros…
nublan un razonamiento y me enmarañan en un torbellino de ideas
que tienen que ser matadas

no mato, encarcelo con ellas mucha carga de emoción que las alimenta
en ese lugar llamado la nada
¿que te pasa?… Nada
ese nada que es un todo callado

Yo sé lo que pasa, lo sé y punto, no hay forma de verbalizar un sentimiento que solo tengo yo
no quiero definirlas, quiero matarlas
que mueran en el jodido espacio de tiempo en el que apuñalo con fuerza
quiero resolver con sangre invisible, para que no quede rastro

después quemar esa mesita de noche, con su cajón ya lleno de cadáveres
de ideas que sirvieron para ocupar un espacio inexistente para otros
que arda como lo hacen los féretros y que mi mente se libere de pensamientos zombies
pero pensar es inevitable, putos peros…

Dos segundos

Pantera feroz

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En los dos segundos que separan la cordura del descontrol
supe de las sombras en dos segundos
mira al suelo, no levantes los ojos
no disfraces la mirada…
solo han sido dos  segundos
Esta esa esquina donde dobla la calle
cruza y lárgate
mira al suelo, no gires la cabeza
solo han sido dos segundos
Corres tan rápido como sabes y cuando te das cuenta

Tomas aire, miras atrás
no le ves, solo fueron dos segundos
tan solo dos
y me encuentro acelerada respirado su olor

me arrancaría la pérdida, si no recordase que las semanas se llenaban de jueves
destrozaría el futuro, si no le sintiese tan parte del mío
mordería el recuerdo, si con cada dentellada no sintiese su sangre tan dulce
si no entendiese su locura como parte de mi cordura…
y mi cordura nuestro salvavidas
 

Dos segundos son poco tiempo para determinar un camino
mira la aquella calle, vuelve
desanda y no gires la cabeza

Hay tiempo de joderlo del todo
pero que no sea en dos segundos
 

Vive mirando de frente, poco te separa de la felicidad
está a la vuelta de la esquina,de donde saliste corriendo
todos los jueves de la vida están esperando
¿no los ves?
no puedes tragar un adiós
Me arranco la pérdida, porque te recuerdo en cada parpadeo
reconstruyo despacio lo que nunca tuvo que ser destruido
aceptaré el recuerdo como parte de un camino, mientras beso el futuro
y entenderé que el equilibrio trata de que ambos …
no nos perdamos en dos segundos

Mi imperfección consciente

Pantera feroz

WhatsApp Image 2019-02-18 at 23.02.01Voy a cuidar la mente, porque es mi vehículo para llegar hasta mi energía, allá donde me encuentro, hallo una intimidad en la que los pensamientos toman la dimensión necesaria para que la comprensión sea total y la integración de su significado se produzca de forma equilibrada entre mis cuerpos mental, emocional y físico
En el estado de introspección, los resultados parecen no importar, pues en el error está el acierto, es el camino de tropiezos el que me sirve de guía, en ese momento, que soy consciente de lo que soy, me emociono al sentir la grandeza de saber que no pasa nada, aún creyendo que está pasando algo terrible, mi alma me muestra que todo es necesario, pero que nada es determinante, que lo importante es tan solo aprender, reconocer y aceptar
He llorado de forma física mientras sonreía en mi letargo, he asimilado y asumido que en esta vida seré tan imperfecta como necesite, abriré mis ojos hacía afuera, hacia mi y hacia dentro de mi, tenderé mi mano teniéndome en cuenta.
Me quiero, me respeto, me comprendo, me cuido y me permito