Cuando la vida huele a muerte la dermis reacciona erizándose
Su olor es distinto a todos los que olí, huele dulce y amargo, sutilmente rancio…
Es de esos aromas que se pegan al final del tabique nasal y en el fondo del paladar, se quedan allí para siempre.
Leves latidos que bombean la sangre cada vez más lento.
La respiración discontinua se entrecorta, ronca el cuerpo, suena desde un lugar muy profundo.
Lo físico se prepara para desgajarse, le mece el sueño separándolo así de lo mental.
El aliento perfuma su espacio más cercano y en extractores violentos o sin ellos se va alejando de lo que fue su parte emocional o espiritual.
Ya solo queda un cuerpo,
Le abandonaron sus recuerdos, sus emociones quedaron en el aire, observando un entorno al que ya no pertenecen.
En la muerte aveces también hay belleza, pero para verla hay que comprenderla y asumirla como algo natural.
Detalles
Lobo rosaPor el día calienta el sol sin engañar al invierno que se deja notar adornando mi andar con árboles pelados, a la noche se adivina el frío que vendrá mañana, pues la madrugada se posa en los jardines que brillantes de rocío, me recuerdan que serán escarcha.
Me reconforta pensar que casi todo es temporal, que los detalles más pequeños son los que indican que todo está en movimiento. Todo vuelve y se va para regresar con distintos matices, el tiempo y nuestra atención son las herramientas que nos regala la vida.
Linda… «la lerda»
A pollazo limpio En esta escapada increíble a Cerdeña nos ha acompañado una canción de Miguel Bosé, nunca había reparado en la letra, pero ese día si.
Me llevó a cúando a mi prima Montaña se la dedicaba su novio (ahora marido) a ella se le ponían los pelos como escarpias, ahora tengo la duda si era porque se emocionaba o porque entendía el mensaje.
Voy a violar la canción con ningún tipo de permiso:«Linda, agua de la fuente Linda, dulce e inocente Ahora que te abrazo pienso en otra…
Linda, corazón de seda Linda, antes que suceda Antes de tenerme dentro escucha; Linda, te voy a ser sincero No estoy pensando en ti y no, no quiero lastimarte robarte tu primera vez pensando en otra »
( yo traduzco): LINDA, ERES UNA LERDA Y ME PONES MUUUUUUUUUUUPOQUITO) y sigue :» Linda, abrázame con fuerza y ayudame a olvidarla… Si, no quiero ver en ti la sombra de otra, las manos de otra, los besos de otra ..Linda, besos de aire puro Linda, quiero estar seguro Antes que se junten nuestros cuerpos …Linda, haz de modo que te sienta, que el amanecer sorprenda mi silencio sobre ti. Dime, ¿ que pudo tener ella ? Que hoy no tengas tu… Hoy… que no se lo que soy si soy un sueño o un mar de dudas que quiere amarte «
Vamos, no me jodas!! ( ENCIMA LA POBRE LINDA, TIENE QUE AGUANTAR QUE SE ACUERDE DE LA LAGARTA Y MÁS AÚN, LE PIDE QUE LE EXPLIQUE LO QUE TENÍA LA OTRA… LA OTRA LO QUE TENÍA ERA MÁS ESCUELA QUE LA MADRE QUE LA PARIÓ)
Esto era una canción romántica, ya… pues a mi me la dedican y me entra un cabreo que le mando a por uvas para la noche vieja del 3027, vamos hombre LINDAAAAAAAAAAAAAAA APRENDE LERDA!! .
Mis otoños
Lobo rosa, Pantera ferozBien venidos los vientos que alborotan las emociones, su fuerza nos obliga a cerrar los ojos para mirarnos de una forma más abierta por dentro
sin dejar de sentir en la piel su caricia violenta…
Un zarandeo externo, para acunar nuestras entrañas.
En el gris del cielo otros ven oscuridad, donde se puede ver claramente el movimiento, los claroscuros que pueden representar la vida
Los matices, lo bueno y malo, todo aparentemente mezclado desordenadamente.
Las nubes siguen su curso, como la vida de cada uno, deprisa, pero dejándose notar y ver, para quien se atreva a mirar el cielo.
Valientes quienes toman sus armas y las convierten en herramientas, osados los que con un pensamiento ponen en marcha el mecanismo de su poder y ayudan a construir por fuera, lo que sienten dentro…
Bien venido el otoño, donde se cae lo viejo al suelo, para que lo miremos con detenimiento, todo tiene su tiempo para volver a florecer, nos lo dice la vida, tiene que pasar el invierno, para que vuelva a nacer lo que ya conocemos, mientras tanto, se queda allí para que veamos qué ha caído… y si queremos rectifiquemos.
Reconociendo que tampoco tiene que importar tanto lo que ya no es, porque en primavera vuelve a florecer lo que antes era.
Los regalos de la luna
Lobo rosaLa luna apareció temprano, casi me había acostumbrado a la penumbra
Pero ella iluminó la calle para dar mayor intensidad a las sombras.
Era una noche de arte extraño, de formas difusas adornando paredes hasta entonces vacías.
A mi me acompañaban el alcohol y el humo…
Me quedé quieta, la bombilla de la farola estaba rota, dejaba que la luz natural de la noche pintase de magia ese momento.
Pensé: » Tu me sonreíste hace muy poco tiempo, pero concebí una sonrisa distinta»
Ahí perdí mi fuerza…
Medí la distancia de la luna a mi cara, era la misma sensación a veces contigo
tan cerca y tan distante…
Ella llena y yo llenándome de frío!!
Las rotondas
Lobo rosa, Pantera ferozCuando me revolvía por dentro y me trababa a la hora de ordenar los pensamientos, descubrí que solo la naturaleza me ayudaba a organizar lo que sentía y pensaba.
Hoy también me pasa, con tan solo caminar por el monte o la playa me basta para encontrar en mi el equilibrio que la tierra me muestra.
Todo es simple, nada es tan complicado, ¿sabes? La vida es una rotonda llena de salidas, puedo quedarme dando vueltas el tiempo que necesite, pero con la tranquilidad de saber que en el momento que esté preparada, podre seguir mi viaje, habiendo elegido yo mi camino.
Medidas estándar
A pollazo limpio«Hasta el moño y hasta el coño» «hasta la coronilla y hasta los cojones» son medidas de hartura, lo curioso es que en cualquiera de los dos géneros, es que cuanto más abajo se note el peso, más alto está el nivel de saturación.
De cuando caí
Pantera ferozNací del vientre más cálido, crecí sospechando que todos eran distintos, a pesar de que mi educación fuese igual que la de mis hermanos, mi forma de razonar era tan diferente…
Fui conociéndome durante estos años, pero me reconocía antigua en cada paso que daba, pues me adelantaba a ver como mí cuerpo solo era el envase de mi misma
acepté lo que me iba ocurriendo en un yo físico, mental y emocional, encontré el equilibrio entre ellos, mis herramientas fueron siempre un buceo interno, un diálogo conmigo para poder comprenderme y aprender a comprender al mundo.
La vida pasaba y en ella ocurrían acontecimientos que por duros que pareciesen, yo sabía resolver, aprendía con cada obstáculo, me servía para crecer. En el momento que empecé a perder ya desde niña a personas importantes, entendí que esos dolores y la gestión de ellos, para mi iban a ser peldaños de subida, también supe que tenía que diferenciar que lo que les pasara a otros, por más que quisiera hacerlo mío, no me pasaba a mi y que tenía que aprender a tener claro, lo que era el dolor, los sucesos propios de lo que era el dolor que sintiese por sucesos de otra persona, por mucho amor que me uniese.
Y después de estos apuntes, empieza un cuento:
…Erase una vez una mujer que tenía el don de sonreírse y sonreír, siempre le acompañó un calor que reconfortaba a quien se ponía en sus manos, su corazón era noble, sus sentimientos puros y su mirada limpia, encontró su lugar en una tierra a veces hostil, pero de increíble belleza, caminaba sobre ella firme, pero con cuidado para no pesarle demasiado, se fijaba en la armonía de los elementos, el mar fue lo que más le impactó, se le metió dentro el olor a sal y ahora forma parte de ella, como si fuese una sirena en tierra.
Un día cualquiera vio a esa persona, que de forma inexplicable reconoce sin haberle visto antes, la conversación entre ellos fluye como el agua de un arroyo, que sin saber como ni porque en su camino revuelve los cantos rodados del fondo, formando burbujas en ambas orillas.
Hubo más encuentros, cada vez se acercaban más las palabras a ese lugar que yo conocía tan bien, el alma…
Pasaron los días, momentos que robaban a sus vidas, donde compartían el sueño de una vida en común, el tan carnal y ella tan emocional…Hacían una extraña combinación que parecía mágica.
En el tiempo el ocupaba más espacio, se metía en la mente de ella, estudiaba, hacía estrategias, mientras la sirena de tierra miraba a otro lado, queriendo no ver.
Cada palabra estaba siendo medida, cada movimiento estaba siendo calculado, cada emoción valorada, estaba siendo sometida a un examen y era consciente de ello, hubo tres evaluaciones que no aprobó, en la revisión de ellos ella se esforzaba por ver sus errores, pero le costaba entenderlos tan graves, tan importantes como para perder el curso, así fueron tres exámenes, que le hacía el que se decía el amor de su vida.
Hubo un examen determinante, mientras ella acariciaba el cuerpo de su amado, entendía que convivía con un ser atormentado, acomplejado, violento, que cuando abrazaba sentía a su monstruo como se calmaba y entonces ella volvía a sentir que el era su casa…
Cada día callaba más, cada palabra no dicha, estrechaba su débil garganta y se ahogaba en ese mar que hizo suyo. Una noche sin luna la bestia se apoderó del hombre, castigó con su lenguaje a la persona que amaba y en cada palabra ella iba sumergiéndose en si misma, cada vez le oía más lejos y dejó de oírle para escucharse a si misma, por dentro era una marejada, las olas golpeaban con fuerza, hubo un maremoto, un tifón …se sintió en la orilla de si misma, dañada, dolorida, no era capaz de levantarse, pues sus extremidades no respondían, quedó quieta en su playa, en silencio hasta que tuvo hilo de voz y les dijo a los pájaros que avisaran a sus fuerzas, que les contaran que no se olvidó de ellas, pero necesitaba sentirlas cerca para poder recordar como usarlas, vinieron todas, sus formas fueron varias, recuerdos, familia, pero las que mayor aporte y empuje le dieron fueron las mujeres de su vida, que le sirvieron de almohadas, de palanca y de muletas.
Hoy revisa los desperfectos dentro de ella, son grandes, este es un escalón muy grande que le hará ascen der más alto.

Los nombres fantasmas
Lobo rosaSin que nadie se entere, estréchame en los sueños…
acaríciame el alma… y me delataré con mi mirada…
quiero ser dueña de esos luceros…
Lo placentero del sentirte…
y lo adecuado del mirarte…
… quiero ser la niña aquella… que sin preocupaciones firmaba en un cielo infinito …
donde tú eras el rey de las estrellas…
yo solamente … una seguidora de la luna, que se eclipsaba ante una mirada inventada …
los dos culminábamos universos …
hablábamos en versos y nos fundíamos en el poder del amor…
mis besos ardían en tus labios…
tus manos moldeaban mi cuerpo, mientras yo pronunciaba con tenue voz tu nombre…
te llamabas …. ya no recuerdo tu nombre… pero recuerdo la sonrisa de cuando me lo dijiste en el sueño.
Te quise siempre y te querré para siempre aunque sea solo cosa mía.
Viejencias
Pantera feroz, Recuerdos
En esta semana he vivido momentos que me han llevado a reflexionar sobre la vejez.
Calleron en mis ojos lecturas que escribí hace tiempo, he tenido conversaciones al respecto que han revuelto una realidad que no he experimentado en mi, me puse en sus pellejos y he sentido la frustración de una anciana, que en compañía se sentía sola y otr@s como ella tenían un mismo sentir, sus cuerpos estaban en un lugar donde ya les era hostil, la calle ya no era ocio si no obligación, sus casas no eran ya hogares, sus presencias ya no eran tan bien venidas…
Quise ponerme en sus pieles y la vida olía mal, si, puede sonar horrible, pero así sentí
